Este es mi espacio para la imaginación, Tierno momento de Mike Durand, encontraras cuentos cortos, poemas, cacnciones, Escritos cortos.
jueves, 31 de julio de 2025
Vive
miércoles, 30 de julio de 2025
Coronavirus, El Rey Malvado
CORONAVIRUS. El Rey malvado.
Había una vez un rey malvado de nombre CORONAVIRUS. Su aspecto era temible, imponente y enorme. En su cabeza llevaba una corona que marcaba sus batallas ganadas, y alrededor de su cuerpo, pequeñas coronas de color morado danzaban orgullosas.
Este rey, con ansias de expandir su poder de destrucción, decidió viajar por el mundo. Saqueó aldeas, quemó casas, privó de libertad a mucha gente y a cada paso dejó enfermedades incurables. Su maldad lo llevó a cerrar el cielo, asfixiando a casi la mitad del mundo, y no satisfecho con esto, comenzó a robar el alma de la gente.
Terminó destruyendo todo el continente europeo. Sediento de más, eligió Sudamérica y un país en particular captó su interés: Perú.
Perú, consciente de lo sucedido en Europa y de la naturaleza de aquel malvado rey, investigó cómo detenerlo. La gente se preparó: cerraron fronteras, protegieron sus hogares, recolectaron oxígeno y crearon un arma a base de agua y alcohol, a la que llamaron “GEL ANTIBACTERIAL”. Con las armas cargadas, las personas vulnerables a buen resguardo y bien organizados, esperaron en la frontera al malvado rey.
El Rey Coronavirus llegó a la frontera de Perú, dispuesto a cruzar a toda costa. Sin embargo, antes de avanzar, algo lo detuvo. sintió el olor del arma, y esto lo llevó a experimentar, por primera vez, Miedo. Pero su orgullo y sus deseos de más poder hicieron que lo ignorara, así que se lanzó a cruzar.
El temor invadió los corazones de los ciudadanos. Muchos niños, ancianos y mujeres permanecían custodiados bajo las casas. Desde ese rincón, el valor se contagió y el silencio se rompió. “¡No pasarás!” gritaron.
Todo el grupo se unió a los demás cerca de la frontera, empuñando sus armas. Inmediatamente, todos los peruanos dispararon contra el rey. Chorros y chorros de antibacterial caían sobre el cuerpo del malvado. Él luchaba, se resistía, intentaba cerrar el cielo enviando las pequeñas coronas moradas de su cuerpo, pero los niños las detenían, disparando a cada una de ellas. Sin más fuerzas, el rey cayó.
Poco a poco, el rey se desintegraba, expulsando de su cuerpo todas las almas robadas. Estas viajaron hacia lo alto, formando un conjunto de luz blanca. Agradecidas, se despidieron, dejando solo el celeste cielo. Y así, el rey desapareció.
Perú logró detenerlo. Todos gritaron a una sola voz: “¡Lo hicimos!” y se unieron en un abrazo fraternal.
Entre lágrimas y alegrías dejaron un mensaje en el aire puro que ahora se podía respirar:
“Un país unido y organizado puede realizar grandes hazañas.”
Fin.
jueves, 19 de junio de 2025
Gotas de olvido
Gotas de Olvido
Mi corazón desgarrado y desangrado, desvanece su latido,
apenas lo escucho, mi respiración cortante me lo impide.
Una fría noche de lluvia golpea mi sien, las gotas se hacen
más pesadas, es que mi cuerpo es un desparpajo de dolor.
Apenas puedo levantar la botella de alcohol y trago el
último sorbo, junto con esas gotas cristalinas, que espero me ayuden a
olvidarte.
He intentado de mil formas sacarte de mis pensamientos, Así
que este es mi último intento, mi último aliento.
Ya no escucho mis latidos, ya no siento las gotas de la
lluvia, apenas distingo la botella de alcohol.
Es el fin, ahora sí, podré dejar de amarte.
miércoles, 18 de junio de 2025
Entre Escombros y Abrazos
Las paredes dejaron de temblar. Frente a nosotros se
extienden los escombros esparcidos por el terremoto. Estamos refugiados debajo
de una viga enorme que nos protegió de los golpes. Estoy abrazando a mi esposa
e hijo, protegiéndolos de los objetos que volaban y nos atacaban como estrellas
fugaces.
martes, 17 de junio de 2025
Inquietante Espera
Inquietante Espera
La sala de espera está silenciosa, fría, con paredes tan transparentes que se ve a la gente pasar. Pero ellos no te ven. La recepcionista tiene la mirada plantada en la pantalla de su monitor, y ni siquiera se inmuta cuando se escucha el grito de una mujer, seguido inmediatamente por el estruendo de un motor.
Me levanto de un salto y le pregunto:
—¿Qué sucede?
Ella, sin apartar la vista de la pantalla, responde con frialdad:
—Es parte del procedimiento.
El grito resuena nuevamente, esta vez más escandaloso. Ahora puedo distinguir el sonido del motor: es un taladro. Me acerco al mostrador, completamente asustado, desesperado, y le grito:
—¡Déjenme ver a mi esposa!
miércoles, 11 de junio de 2025
Abuelo, ¿Como conociste a la Abuela?
—Abuelo, ¿cómo conociste a la Abuela?
—Ven pequeña, siéntate aquí. Lo recuerdo como si fuera ayer, aunque ya han pasado 40 años…
Estaba esperando el cambio de color del semáforo en la Av. Principal. Demoraba más de lo normal. Al frente mío, un mar de gente… y en medio de todos ellos, apareció ELLA.
Tan resplandeciente, tan hermosa, con un brillo espectacular que quedé paralizado. No dejaba de mirarla. De repente, el resto de las personas habían desaparecido. La luz del semáforo cambió de rojo a verde y tu ABUELA avanzó. YO, quieto, sin moverme en absoluto.
A cada paso que ella daba, del suelo nacían rosas y el movimiento de sus brazos detrás de ella parecían las alas de un ángel. Su abundante cabello ondeaba de lado a lado al compás del viento. Vestía de azul y de encajes perfectos que resaltaban la silueta de su cuerpo y, alrededor de su cuello, llevaba una bufanda de color rojo.
El tiempo se ralentizó y yo seguía sin moverme. Todo a su contorno era hermoso. Sonreía, con labios rojos y dientes del color de la luna, ¡y qué decir de su piel de color terciopelo! Se acercaba más, junto con el aroma de jazmines que emanaba de ella, un perfume exquisito. Cerré los ojos e inhalé profundamente su aroma, quedando más inmóvil aún. Al abrir los ojos, tu abuela pasó por mi lado rozando mi brazo. El toque de su piel activó el movimiento de mi cuerpo, haciéndome sentir que estaba en el cielo.
Luego, escuché dos palabras: “PERMISO, POR FAVOR”. Era un tipo enorme que quería cruzar la pista. Rompió la magia en ese instante, pero bueno, di la vuelta rápidamente para volver a verla. Ella estaba alejándose. Mi cuerpo empezó a sentirse acalorado, era porque el sol empezó a radiar más fuerte, y eso hizo que ella se quitara la bufanda. Al querer guardarla en su bolso, se le cayó y no se dio cuenta.
Corrí tras ella… y por la bufanda, claro. Ya casi por llegar, otro tipo enorme también la vio, la recogió y gritó: “¡SEÑORITA, SEÑORITA!”. Pero tu abuela no escuchó. Mejor para mí. Llegué a él y le dije: “Hey amigo, ella es mi esposa, yo le entrego la bufanda”. Ja ja ja ja ja, ¿ves? Antes de hablar con ella ya era mi esposa, he he he he. Al tener la bufanda en mis manos podía sentir de nuevo el aroma a jazmín, que volvió a dejarme inmóvil, pero reaccioné de nuevo. Ella se alejaba, así que corrí y la alcancé.
Tomé su mano y le dije: “Señorita, su bufanda”. Fue un momento que jamás olvidaré. Tu abuela cuenta que al sentir mis manos, abrió más sus ojos —tú sabes que tu abuela tiene los ojos grandes y hermosos—, una mezcla de misterio y susto; un susto que la impulsó a intentar darme una cachetada con la otra mano, pero… al momento de voltear y mirarme, no logró hacerlo. Dice que fue algo que vio en mí que le inspiró confianza. No sé, cree ella que fue mi barba sexi, o el color de mis ojos. Yo pienso que fue porque quedé arrodillado sosteniendo su mano, era como una imagen de pedida de matrimonio. Pero que me salvé de la cachetada, eso sí fue un hecho.
Estaba allí, frente a ella. “Disculpe señorita, se le cayó la bufanda. He corrido más de 10 cuadras para alcanzarla” —siempre yo exagerando, en realidad fueron como unos 20 pasos—. Ella sonrió, recibió la bufanda y dijo: “GRACIAS”. Siguió su camino. La vi alejarse, pero fui detrás de ella. “Señorita, disculpe, es que no quería dejar pasar este momento, ¿será que puedo invitarla a comer un helado de camino?”.
Y tu Abuela dijo: “ESTÁ BIEN”.
Y así, mi niña linda, fue como conocí a tu Abuela. Desde ese día inició una historia de amor que perdura tantos años, y el fruto de ese amor fue tu padre, Evan, quien a su vez nos dio el regalo más grande: a ti, mi pequeña nieta.
Mike.
domingo, 8 de junio de 2025
LA PRUEBA
La imagen pertenece del espacio de eritnia de su poema Bolsos de PradaLa Prueba.
¿Qué Hay en mi Ropero? - Parte 2: La Batalla en el Santuario (Cuento infantil)
¿Qué Hay en mi Ropero? - Parte 2: La Batalla en el Santuario (Cuento infantil)
Cuando Edward subió al auto, sentía la emoción de su pelea imaginaria corriendo por todo su cuerpo. Al llegar a casa, le contó a su mamá sobre el gigante Luminén y el choque de sus espadas brillantes. Sus ojos brillaban de la emoción. Su mamá sonrió, pero le recordó que todo había pasado en su imaginación.
Al subir a su cuarto, Edward sintió que su ropero lo llamaba. Cuando abrió la puerta, una luz azul suave venía de adentro. Por un momento, le pareció escuchar un eco muy lejano, como la voz de alguien muy grande. Era como si su mente hubiera dejado una puerta abierta a ese mundo de fantasía.
Esa noche, mientras dormía, Edward tuvo un sueño muy real. Estaba de nuevo en su cuarto, pero todo era diferente. Los muebles parecían enormes y un poco amenazantes. Las sombras bailaban en las paredes, y Edward sentía mucha curiosidad por lo que iba a pasar. ¡Y ahí estaba Luminén! Lo miraba con respeto, pero también como si lo estuviera desafiando.
"Edward, tú eres el defensor de este lugar que llamas Habitación", dijo la voz de Luminén en su mente. "Fuiste valiente en nuestra primera pelea. Ahora, vamos a probar qué tan fuerte eres en tu propio mundo."
Cuando Edward se despertó, sintió que el sueño era como una advertencia. Se acercó a su ropero, y la luz azul suave seguía ahí, ¡pero brillaba más fuerte! Con un poco de nervios, pero mucha curiosidad, abrió la puerta y volvió a su cuarto imaginario.
¡Su cuarto era ahora un campo de batalla! Sus juguetes se habían convertido en bloques altos y murallas fuertes. Las sábanas de su cama ondeaban como banderas de guerra. Y en el medio de todo, esperando, estaba Luminén con una lanza que brillaba con una luz fría y un poco mala.
"Aquí, en tu lugar seguro, vamos a ver de qué estás hecho", dijo Luminén, y su voz sonaba muy fuerte.
Edward sintió que tenía que defender su propio espacio. Su imaginación se encendió con mucha fuerza. ¡Imaginó una armadura hecha con las hojas de sus cuentos favoritos! Era tan fuerte que nada podía romperla. Él la llamó su ESCUDO PROTECTOR. Y en sus manos apareció una espada de luz pura, hecha con todo el amor de su familia y el calor de su hogar.
La batalla empezó en el cuarto de Edward. Luminén atacó, y su lanza dejaba líneas de luz de colores en el aire. Edward se movía muy rápido, usando sus juguetes para esconderse y lanzándose contra Luminén con su espada brillante. ¡Choc! ¡Clash! El ruido de sus armas llenaba el cuarto con luces y ecos imaginarios.
Esta vez, Edward conocía muy bien su cuarto. Se escondió en las esquinas oscuras para sorprender a Luminén. Convirtió su cama en una plataforma alta para ver mejor y atacó usando todo lo que había en su cuarto de formas muy creativas.
Luminén estaba sorprendido de que Edward conociera tan bien el campo de batalla. Luchaba con mucha fuerza, pero la conexión de Edward con su cuarto, lo mucho que quería a su hogar y lo fuerte que eran sus recuerdos le daban una ventaja secreta.
Al final, con mucha concentración, Edward logró quitarle la lanza a Luminén y lo atrapó. ¡Pero no con fuerza bruta! Lo inmovilizó con una red hecha de luz imaginaria que salió de sus propios dibujos pegados en la pared.
Luminén miró a Edward. En su cara se veía sorpresa y respeto. "Este es tu lugar seguro, Edward. Estar aquí te hace más fuerte de lo que crees."
Edward sintió que había protegido algo muy importante. Había defendido su mundo, su lugar feliz.
Cuando volvió al mundo real, la luz azul del ropero desapareció. Su cuarto parecía normal, pero para Edward, ahora era también el lugar donde había sido muy valiente.
Al día siguiente, Efraín intentó otra vez hacerlo dudar sobre su ropero. Edward solo sonrió, recordando su cuarto con ojos nuevos. "Mi Ropero es mucho más interesante de lo que te imaginas, Efraín."
Continuara...
martes, 11 de febrero de 2025
“El mundo que creí perdido”
“Dedicado a todas las mujeres luchadoras, a quienes enfrentaron la enfermedad con valentía y amor. A las que aún están aquí y a las que partieron, pero cuya presencia sigue viva en quienes las amaron. Porque nunca se van del todo… solo trascienden.”
La habitación parece distinta. Tal vez el radiante blanco de las paredes, junto con la luz del alba, iluminaron mis ojos y me despertaron.
Se siente tanta calma. Definitivamente, Rodrigo hizo esto. Siempre busca la mejor manera de hacerme sentir bien. Desde que sufrimos la pérdida de nuestro hijo Santiago, que a tan temprana edad se fue de nuestras vidas, tratamos de mantenernos estables.
Él puede. Yo me derrumbo.
Así que este día inicio la rutina de siempre… Pero… este ambiente es tan diferente.
Me levanto de la cama sin ningún esfuerzo. Raro. Siempre he tenido la dificultad de moverme. Me acerco al espejo, esperando ver mi reflejo habitual, mi desatendido aspecto.
La imagen que devuelve es muy diferente a la de ayer.
Mi cuerpo está erguido. Las ojeras oscuras desaparecieron. Mis pómulos lucen rosados, mis labios rojizos, frescos y carnosos en lugar de resecos. Mis manos, antes ásperas, tiemblan emocionadas cuando toco mi rostro, suave como terciopelo.
Siento miedo. Me abruma la duda.
—¿Esto es real?
—¡MI VOZ!
Resuena dentro de la habitación. Se escucha nítida, sin ningún rastro de cansancio, fuerte... como mis brazos, que dejaron de estar flácidos.
Los examino detenidamente. Busco las marcas donde solían suministrarme las medicinas. Ya no existen.
Aún con mis manos temblorosas, toco mi pecho, buscando ese atenuado y débil sonido de mi corazón.
Desorbito los ojos, exaltada.
Hace mucho tiempo que no sentía el fuerte latir de mi pecho con ese compás armonioso que había olvidado.
Dejaron de temblar mis manos.
Esta imagen sí es real. Soy real.
Puedo sentir el calor de mi cuerpo, que hasta ayer era un templo de hielo. Veo mi rostro sudando de nervios.
Miro fijamente al espejo. La imagen dentro de él me señala la pañoleta en mi cabeza. Aquella con la que ocultaba mi calvicie.
—Tengo que hacerlo.
— Necesito ver, Tengo que saber.
Llevo mis manos hacia ella y la retiro con suavidad, temerosa de lo que pueda encontrar.
La dejo caer, arrastrando con ella mis lágrimas.
Sonrío.
Se abre la puerta de la habitación.
El espejo me devuelve una imagen distinta.
No soy yo.
Una calidez familiar me envuelve, una que creí perdida... pero que reconocí al instante.
Mis labios se entreabren, pero ningún sonido sale de ellos. El aire se atasca en mi garganta. Mis ojos, empañados por las lágrimas, no pueden apartarse de la silueta reflejada en el espejo.
—S-Santiago… —murmuro, apenas encontrando mi voz.
—¡¡Mamá, llegaste!!
martes, 7 de enero de 2025
No veo mi mundo encendido (Canción)
En mis sueños, te vi alejarte. Es una intensidad de dolor pensar que esto pueda pasar. Al despertar, estás a mi lado; es nuestro amor que genera esta sensación de vivir cada día.
De encontrarnos a cada instante, de entregar nuestros cuerpos al calor, de extrañarnos, de amarnos.
No veo mi mundo encendido si no estás conmigo. Pues todo es posible al unir nuestras manos, y así vive por siempre este amor. Pues nada de esto sucede si no estás junto a mí.
El tiempo está a nuestro favor; él no se detiene, igual que este sentimiento, que avanza y crece. El único lugar en que quiero estar es en nuestro hogar, y vivir contigo a cada día.
De encontrarnos a cada instante, de entregar nuestros cuerpos al calor, de extrañarnos, de amarnos.
No veo mi mundo encendido si no estás conmigo. Pues todo es posible al unir nuestras manos, y así vive por siempre este amor. Pues nada de esto sucede si no estás junto a mí.
martes, 3 de septiembre de 2024
Susurros de Traición
Susurros de Traición
Tengo las manos llenas de sangre. El cuchillo en el piso refleja el cuerpo inerte de mi esposa; tiene los ojos abiertos y su piel pálida. El vestido púrpura de nuestra cita se torna de colores oscuros, mezclado con su propia sangre. Me recuesto a su lado. Puedo sentir su aliento, aún respira.
Solo puedo escuchar el susurro de su voz. —¿Por qué? —pregunta—. No los lastimes.
La miro tiernamente, como la primera vez que la conocí. No respondo a su pregunta y dirijo mi mirada hacia las fotos de mi familia, salpicadas de color rojo.
—Te amo, esposa mía —le digo, pero ella todavía susurra algo más. —No lo hagas...
Mis manos cubren sus labios carnosos y rojizos y evito escuchar más susurros. Cierro sus ojos, acaricio su rostro aún tibio. Ya no respira.
Tengo a mis hijos y a mi hermano atados en sillas y amordazados.
—No debiste mentirme —les digo—. No debieron mentirme. Hice tanto por ustedes y en mi ausencia, ¿qué descubro? A mi hermano, acostándose con mi esposa.
Recojo el cuchillo ensangrentado y lo incrusto en el corazón del traidor. Su muerte es instantánea.
—Lo sabían, ¿verdad? —les pregunto a mis hijos—. ¿Acaso no fui un buen padre para ustedes? Esto es lo que ganan por ser malos hijos.
Me dirijo a ellos. En sus ojos llenos de lágrimas puedo leer sus miedos, están horrorizados de mí, y crece en mí el arrepentimiento recordando los susurros de mi esposa: «No lo hagas». Cierro los ojos y mi mente se nubla, siento desvanecer, pero al recuperar la coherencia voy directamente al cajón donde escondía el revólver bajo llave.
—Este recuerdo vivirá con ustedes toda la vida.
El sonido del disparo y la bala revientan mi sien. Caigo al lado de mi esposa, donde siempre pertenecí.
domingo, 10 de marzo de 2024
Mi Equilibrio Perfecto
Mi Equilibrio Perfecto
Eres mi equilibrio perfecto, para mí divagante mente, que me lleva por la cuerda floja, creyendome ser el mejor equilibrista, pero tú, mi pértiga, estás presente, salvandome del abismo, de las caídas oscuras, de los golpes estruendos que retumban en mi cabeza.
Tienes una magia sobrenatural, con una cálida sonrisa en tus labios y con el brillo celestial que emana de tu piel, es un refugio perfecto para guardar mis pensamientos, mis días grises, mis noches frías, ¿como es que canalizas todas mis emociones y a cambio me regalas tanta candidez?
La caja de Pandora yace en lo más profundo, ni los más fuertes guerreros pudieron contenerla, ni las inmensurables vidas pasadas de amores frustrados pudieron mitigar lo oscuro de esa caja, que adherida a mis entrañas me consumía.
Y llegaste a mi vida como un rayo de luz, derrotando toda oscuridad como una guerrera, luchando por algo que viste en mí, que anterior no lo descubría, sacas lo mejor de mí, me conviertes en una mejor persona, me haces feliz, muy feliz.
Solo contigo dejo de ser un equilibrista y esa caja permanece enterrada gracias a ti, para convertirme tan solo en un hombre que ama a una mujer, que entrega su vida completa para hacerla feliz y cada día que pasa mientras esté tu sonrisa; mi mente, mi corazón, mís emociones y todo el ser de mi cuerpo, estarán siempre para ti.
Gracias
Gracias.
Somos únicos, y por ser asi, siempre tendremos dudas, miedos e incertidumbres, diferentes al resto del mundo.
Intentamos superarlos por si mismo, pero hay momentos en que nos quebramos, donde ya no sabemos que hacer.
Y luego, existen aquellas personas especiales en tu vida, que aparecen en tu camino ayudándote a cargar ese pesar, aminorándolo. Que con sus palabras únicas hacen de tu vida mas tranquila.
Ellos o ellas siempre están allí para ti, gracias por todo, por guiarnos, por escucharnos, por aceptarnos con defectos y virtudes, por ser parte de nuestras vidas, por tomar nuestras manos y decirnos, juntos lo lograremos, juntos lo intentaremos.
Mientras exista la amistad, el cariño, el amor, todo es posible
.Gracias loquita bella.
La traición
Estaba escondido detrás de los arbustos cuando la vi bajando las escaleras de su Salón, no estaba sola, él la abrazaba… infinidades de veces lo negó y yo le creí, hasta que abrí los ojos descubriendo su mentira… me acerque más, la estaba besando… el mundo me dio vueltas, sentí desvanecerme, reaccione y de lejos veía como salían del colegio abrazados… mientras mi corazón y yo discutíamos por tal traición… <<ya ves Mike, Te lo dije>>
Tu y el Mundo
Existen dos clases de personas
Están las que huyen, dejándose vencer por la monotonía
Y están los que luchan, porque cada día sea intenso.
Están las que escapan, por buscar la felicidad en otro mundo
Y están los que construyen un mundo, en base de la felicidad.
Están las que callan, ocultando el dolor en su corazón
Y están los abiertos de corazón, para aceptar el dolor del otro.
Están las que piensan, que el dinero hace la felicidad
Y están las que simplemente son felices.
Existen dos clases de personas
Una de ellas eres tú y la otra el resto del mundo.
Mike.
La primera vez que te conocí
Quien no ha pasado por una situación así.
La primera vez... que te conocí
(Basada en hechos reales, he he he he)
9 p. m., hora exacta. Así quedamos para vernos por primera vez. Intento buscar lo mejor de mi armario. ¿Mi polo de Nirvana? ¡NO! Me dijo una vez que no le gustaba el grupo. Puedo usar la camisa a cuadros, ¿a quién no le gusta esa camisa? Además, está de moda. Así será: un jean, zapatillas y listo. No puedo olvidar la colonia. ¿Dónde está la colonia? Demonios, está en el cuarto de mi hermano. Ya bueno, sin colonia será, se hace tarde. ¡Desodorante! Eso ayudará. ¡Listo!
¿Qué le gustará comer? Un café, tal vez, pero yo quiero una hamburguesa. ¿Le gustará la "súper burger"? Tiene que ser algo romántico, mmm... será un café entonces. Pero, ¿pensará que soy un tacaño? "Café y una empanada", eso está mejor. ¿Dónde dejé mis llaves? Ya tengo que salir, ya va a ser la hora. Ah, están en mi bolsillo. ¡Listo! ¿Y si quiere ir a bailar? No sé nada de baile, debí aprender algunos pasos en estos días, siempre he sido malo bailando.
Bueno, ya estoy por llegar y ya son las 9 p. m. ¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Es ella? Sí, es ella. Es mucho más bonita en persona. Ajá, está con tacos, tal vez no quiera bailar. ¿Le doy un beso en la boca? Muy atrevido, mejor en la mejilla. ¿Un abrazo? ¿Y si me rechaza? ¡Diablos, estoy nervioso! Aún no me ve. ¿Y si no le gusto? En mis fotos salgo distinto. Caray, qué nervios. Ya me vio. ¿No me reconoció? Levantó la mano, sí, me reconoció. Me acerco, no me acerco. Dios mío, qué aroma, huele tan rico. Me tiemblan las manos. No, ya empecé a sudar.
—Hola —digo, súper nervioso.
—Hola —responde ella, tan segura.
—¿Nirvana? —pregunto, sorprendido al verla—. Llevas puesto el polo de Nirvana.
—Sí, sé que te gusta, por eso me lo puse hoy. No sabes el hambre que tengo, vamos por unas "súper burgers", yo invito.
Siento que voy a amar a esta mujer.
Fin. (Basada en hechos reales. He he he he)
miércoles, 15 de abril de 2015
"El Tiempo Contigo"
viernes, 29 de octubre de 2010
Tenías Razón

Si, es verdad, te envidio, porque ambos sabemos que jamás podré tener, aquello que te hace feliz, aquello con que cada mañana despiertas y está siempre a tu lado.
Si, tenías razón, me equivoque, al pensar que jamás conseguirías mantener algo en tu vida y sin embargo, cada día cosechas los frutos de una unión.
Si, lo admito, perdí esa luz en tu corazón que entregabas incondicional, es que la venda oscura del querer ser mejor que tu, nunca me dejó verlo, ni sentirlo.
Si, lo sé, dejamos de amarnos, pero quisiera regresar el tiempo atrás y volver a sentir todos los sentimientos que al conocerte nacieron en mi.
Si, tenías razón, nunca llegué a entenderte, no pude conocerte lo suficiente y jamás pude llegar amarte como tanto lo necesitabas.
sábado, 10 de abril de 2010
Vuelve conmigo (Cancion)
era abrazarte mi amor
Te busque y lo único que encontré
fue tu aroma mi amor
Salí alcanzarte pero te alejaste
tan deprisa que no pude besarte
Y me di cuenta que te había perdido,
me dejaste solo con mi corazón herido
Te necesito para mantenerme vivo,
no me destruyas por favor vuelve conmigo
Vuelve conmigo, oh oh oh
Vuelve conmigo, oh… amor…
Audio de la Cancion
Mike Durand
miércoles, 3 de febrero de 2010
LAGRIMA DE UN ADIOS
Aquella lagrima de un adiós, aquel abrazo fuerte y nuestras miradas en silencio, no te alejes, no te vallas, son mis últimas palabras, mientras que el reloj marca los segundos, el tiempo pasa como si nada, ya no estás aquí, acabas de partir.
Camino sin rumbo evocando tu amor, aun veo tu rostro a cada paso que doy, en las noches te sueño, te siento, me imagino a tu lado sosteniendo tu mano, esta soledad es enorme, te encuentras tan lejos, ya no estas aquí, que hago sin ti.
Le escribo al viento con lagrimas de dolor, mi corazón te esta esperando, para que sanes sus heridas, es tan difícil ponerme en pie, ya no estas a mi lado, tu amor era mi único alimento, esta distancia me mata, ya no estas aquí, muero por ti.
El tiempo pasa como si nada, ya no respondes mis cartas, el viento devuelve mis lágrimas, mi corazón se desangra, mis heridas se agrandan, de ti ya no se nada, ¿donde esta el amor que guardabas?, ya no estas aquí, que a sido de ti.
Has vuelto mi amor, ya no esperaba nada, regresan mis esperanzas, pero ¿donde esta el amor que guardabas?, ¿quien es aquel que ahora sostiene tu mano?, regresaste solo a desgarrar las heridas de mi corazón, ahora estas aquí, pero tan lejos de mi.
Mike Durand.






