Tierno momento, es el blog donde plasmo mi imaginación, las fantasías, lo irreal, lo romántico, el AMOR, los nostálgico, la aventura, el suspenso, el reclamo, el enojo. Cuando escribo me inspiro en las experiencias cotidianas, en la reacción de la gente, en una sonrisa, en la naturaleza, o simplemente en dos palabras que puedas decirme.

martes, 3 de septiembre de 2024

Susurros de Traición

 

Susurros de Traición

Tengo las manos llenas de sangre. El cuchillo en el piso refleja el cuerpo inerte de mi esposa; tiene los ojos abiertos y su piel pálida. El vestido púrpura de nuestra cita se torna de colores oscuros, mezclado con su propia sangre. Me recuesto a su lado. Puedo sentir su aliento, aún respira.

Solo puedo escuchar el susurro de su voz. —¿Por qué? —pregunta—. No los lastimes.

La miro tiernamente, como la primera vez que la conocí. No respondo a su pregunta y dirijo mi mirada hacia las fotos de mi familia, salpicadas de color rojo.

—Te amo, esposa mía —le digo, pero ella todavía susurra algo más. —No lo hagas...

Mis manos cubren sus labios carnosos y rojizos y evito escuchar más susurros. Cierro sus ojos, acaricio su rostro aún tibio. Ya no respira.

Tengo a mis hijos y a mi hermano atados en sillas y amordazados.

—No debiste mentirme —les digo—. No debieron mentirme. Hice tanto por ustedes y en mi ausencia, ¿qué descubro? A mi hermano, acostándose con mi esposa.

Recojo el cuchillo ensangrentado y lo incrusto en el corazón del traidor. Su muerte es instantánea.

—Lo sabían, ¿verdad? —les pregunto a mis hijos—. ¿Acaso no fui un buen padre para ustedes? Esto es lo que ganan por ser malos hijos.

Me dirijo a ellos. En sus ojos llenos de lágrimas puedo leer sus miedos, están horrorizados de mí, y crece en mí el arrepentimiento recordando los susurros de mi esposa: «No lo hagas». Cierro los ojos y mi mente se nubla, siento desvanecer, pero al recuperar la coherencia voy directamente al cajón donde escondía el revólver bajo llave.

—Este recuerdo vivirá con ustedes toda la vida.

El sonido del disparo y la bala revientan mi sien. Caigo al lado de mi esposa, donde siempre pertenecí.

jueves, 25 de abril de 2024

La elección del Corazón

La Elección del Corazón

Demonio: Escoge: ¿izquierda o derecha? 👿

Hombre: No puedo optar por el medio. 👱‍♂️

Demonio: En la izquierda tienes los placeres carnales. En la derecha, todo el dinero del mundo. En cualquiera de las dos puedes tener la felicidad que buscas.

Hombre: Me gusta más el medio. Pero la del medio es la que me cautiva.

Demonio: ¿En medio? Ahí no hay nada.

Hombre: Pero la veo y es hermoso, quiero la del medio.

Demonio: Ahí es tan simple, nada que descubrir. Ahí solo ves a una simple humana. ¿Quieres eso en vez de lo mejor que te ofrezco?

Hombre: Elijo la del medio. Siento que pertenezco ahí, me cautiva su mirada, y tengo esta sensación increíble en mi corazón cuando la veo. No quiero la izquierda ni la derecha, elijo a ella. 👱‍♀️

Demonio: Humanos, jamás podré entenderlos. 👿


domingo, 10 de marzo de 2024

Mi Equilibrio Perfecto



Mi Equilibrio Perfecto 

Eres mi equilibrio perfecto, para mí divagante mente, que me lleva  por la cuerda floja, creyendome ser el mejor equilibrista,  pero tú, mi pértiga, estás presente, salvandome del abismo, de las caídas oscuras,  de los golpes estruendos que retumban en mi cabeza.

Tienes una magia sobrenatural, con una cálida sonrisa en tus labios y con el brillo celestial que emana de tu piel, es un refugio perfecto para guardar mis pensamientos, mis días grises, mis noches frías, ¿como es que canalizas todas mis emociones y a cambio me regalas tanta candidez?

La caja de Pandora yace en lo más profundo, ni los más fuertes guerreros pudieron contenerla, ni las inmensurables vidas pasadas de amores frustrados pudieron mitigar lo oscuro de esa caja, que adherida a mis entrañas me consumía.

Y llegaste a mi vida como un rayo de luz, derrotando toda oscuridad como una guerrera, luchando por algo que viste en mí, que anterior no lo descubría, sacas lo mejor de mí, me conviertes en una mejor persona, me haces feliz, muy feliz.

Solo contigo dejo de ser un equilibrista y esa caja permanece enterrada gracias a ti, para convertirme tan solo en un  hombre que ama a una mujer, que entrega su vida completa para hacerla feliz y cada día que pasa mientras esté tu sonrisa; mi mente, mi corazón, mís emociones y todo el ser de mi cuerpo, estarán siempre para ti.

Edward y Coquito , una noche de travesuras


Edward y Coquito, una noche de travesuras.

Edward es un niño de 6 años, muy alegre y juguetón. Cuando llegaba la hora de ir a la cama, no le gustaba irse a dormir; él quería seguir jugando con sus juguetes, saltar en el mueble y correr por toda la casa.

Mamá y papá corrían detrás de Edward tratando de detenerlo para llevarlo a la cama. Era una carrera que parecía no tener fin. ¡Edward era muy veloz!

—¡Soy Flash! —gritaba Edward.

—¡Detente, hijo, por favor! —le respondían sus padres.


En un intento por atraparlo, papá se puso delante de él y mamá detrás. Edward estaba acorralado. Estaban tan cerca de lograrlo, pero Edward dio un salto increíble por encima del mueble. Papá y mamá, sorprendidos, chocaron cara con cara y cayeron al piso.

—¡Yo soy Flash, no me atraparán! —gritaba Edward mientras daba vueltas por la casa.

De pronto, se detuvo para mirar a su mascota: un gatito de raza siamés llamado Coquito, igual de juguetón y alegre que él.

—Vamos, Coquito, ¡hagamos una carrera! —le dijo.

Inmediatamente, la mascota corrió junto a Edward, y ambos saltaban por los muebles y corrían por todos lados. Ahora eran dos pequeños a los que los padres debían atrapar. 


Eran momentos extremos, así que papá y mamá usaron medidas extremas. Amarraron entre los muebles unas mallas parecidas a las telas de araña, una especie de trampa casera. La idea era que Edward y Coquito pasaran por ahí y quedaran atrapados. Escondidos detrás de una maceta, los padres esperaban sigilosamente.


Se acercaban muy veloces, saltando y brincando. Ya estaban cerca de la trampa y... ¡PLASH! ¡CHOQUE! ¡PUM! Quedaron enredados en la malla.

—¡Victoria! ¡Yeah, los atrapamos! —gritaron los papás—. Ahora sí, a la cama, pero después de una ducha.



Sin embargo, cuando se acercaban para levantarlos, papá miró a mamá y le dijo con espanto:

—Debimos haberle cortado las uñas a Coquito.

—¡NOOOOOOOO! —gritaron ambos.

Ya era tarde. Los dos pequeños se habían escapado. Coquito cortó la malla con sus afiladas uñas y pudieron salir de la trampa. Mamá se sentía derrotada y papá, muy cansado, mientras los dos pequeños seguían jugando y correteando.



Y allí, en ese momento donde las ideas se acaban y uno quiere rendirse, surge una luz de esperanza.

"PIZZA".

Mamá y papá se miraron fijamente. Ya sabían qué hacer.

Se acercaron a la cocina y dijeron en voz alta: —AÚN TENEMOS PIZZA EN LA COCINA, PROBAREMOS UN POCO. ¿ALGUIEN MÁS QUIERE PIZZA?

Inmediatamente, los pequeños se detuvieron.

—¡YOOOO! —gritó Edward—. ¡Vamos a la cocina, Coquito!

Al llegar, dijo: —Mamá, papá, ¿me dan pizza, por favor?


—Siéntate, Edward. Y tú, Coquito, también siéntate. Antes de darles la pizza, necesitamos que nos escuchen —dijo mamá con voz muy amorosa.

—Sabemos que eres un niño muy divertido y que te encanta jugar, pero llega un momento del día en que tu cuerpo necesita descansar, y ese momento es en la noche, cuando hay que ir a dormir —continuó papá—. Todos necesitamos dormir. De lo contrario, mañana no tendrás fuerzas para seguir jugando.

—Nosotros te amamos, hijo, y también a Coquito —añadió mamá—. Nos encanta que seas tan alegre, pero tienes que hacernos caso cuando te pedimos que vayas a dormir. Recuerda que, si no descansas, Coquito se pondrá muy triste si no juegas con él. Entonces, vamos a comer la pizza y después te bañamos y nos vamos a dormir, ¿de acuerdo?

—¡Está bien, mamá! —respondió Edward muy feliz.

Seguidamente, se escuchó el maullido de Coquito, aceptando también el trato.



—Los amo mucho, papá y mamá —continuó Edward.

Y los cuatro se abrazaron, formando así un símbolo de su unión familiar, entendiendo que con diálogo, paciencia y también diversión, se pueden lograr grandes cosas.

Fin.




Gracias

Gracias.


Somos únicos, y por ser asi, siempre tendremos dudas, miedos e incertidumbres, diferentes al resto del mundo.

Intentamos superarlos por si mismo, pero hay momentos en que nos quebramos, donde ya no sabemos que hacer.

Y luego, existen aquellas personas especiales en tu vida, que aparecen en tu camino ayudándote a cargar ese pesar, aminorándolo. Que con sus palabras únicas  hacen de tu vida mas tranquila.

Ellos o ellas siempre están allí para ti, gracias por todo, por guiarnos, por escucharnos, por aceptarnos con defectos y virtudes, por ser parte de nuestras vidas, por tomar nuestras manos y decirnos, juntos lo lograremos, juntos lo intentaremos.

Mientras exista la amistad, el cariño, el amor, todo es posible

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Gracias loquita bella.

Otra vez Facebook

 Otra noche mas,  Enciendes la PC, ingresas al Facebook,  tecleas su nombre,  aun te duele escribirlo, quisieras no hacerlo pero sigues pendiente de Ella,  tal vez esta noche solo sean las mismas fotos de ayer,  duele menos repetir verlas, pero cuando hay nuevas es difícil dejar de sentir ese frío dolor en tu corazón, aprietas tu pecho inconsolable, ella esta allí de nuevo, empiezas por su perfil, hermosa como siempre,  continuas con las recientes, se ve tan feliz, te alegras por sus logros, no comentas nada,  atinas al me gusta, solo eso,  no quieres parecer interesado,  vamos que por dentro te mueres por decirle todo lo que sientes, las ganas que tienes de estar a su lado,  no puedes dejar de pensar en ella,  ¿Todavía la amas?  Deslizas el cursor, mas fotos de ella,  sus reuniones,  los encuentros familiares, esos donde estabas tu,  pero que nadie lo supo,  no existía el Facebook verdad,  sigues deslizando el cursor,  te detienes, impulsado por una imagen mas reciente, hay un beso allí a la cámara, con la publicación al pie, ''Se que me observas, donde estuviste todo este tiempo, aún estás en mis pensamientos, se que eres tu,  siempre has sido tu, también te extraño", será posible esto,  ha pasado muchos años y ella sigue sola, aun me seguirá amando,  te haces tantas preguntas, o tal vez no es para mi esa publicación, aun así estas decido a buscarla, si lo haré, sonríes, recuestas tu espalda al asiento, pero regresas rápidamente a la pantalla de la pc, lo apagas,  cuando sientes que abren la puerta del cuarto. 

- Amor, que haces? 

- Nada cielo,  solo revisando algunos informes

-Vamos a cenar ya,  los chicos te están esperando

-Ok mi amor, esperame que bajamos juntos.


Ficción 


Mike.

La traición

Estaba escondido detrás de los arbustos cuando la vi bajando las escaleras de su Salón, no estaba sola, él la abrazaba… infinidades de veces lo negó y yo le creí, hasta que abrí los ojos descubriendo su mentira… me acerque más, la estaba besando… el mundo me dio vueltas, sentí desvanecerme, reaccione y de lejos veía como salían del colegio abrazados… mientras mi corazón y yo discutíamos por tal traición… <<ya ves Mike, Te lo dije>>

A la luz de tu ausencia

"A la luz de tu ausencia" 

6:00 a. m. Hoy, como siempre, volví a observar el amanecer. Vi esa claridad de luz que antes alimentaba nuestro amor, esa que enmudecía nuestros labios para hablarnos solo con la mirada. Recordé aquella cómplice ráfaga de viento helado que llevaba consigo nuestros besos y rozaba nuestras mejillas.

Qué difícil es mantener la mirada sin estar a tu lado. Qué doloroso es saber que el viento dejó de ser nuestro aliado y que ya no recibes mis besos. Qué tristeza tan profunda es recibir la atenuada luz del día sin que estés aquí.

No sé si aún esperas que amanezca, o si cada mañana tienes los mismos sentimientos que yo. Pero de lo que sí estoy seguro es que, estés donde estés, y aunque ya no veas el amanecer, cada vez que esa luz ilumine el mundo, yo intensamente estaré amándote, recordándote y esperándote.


Carta de un hijo a su Padre

Hola, Papá

Después de tanto tiempo, por fin nos volvemos a ver. Extrañaba estar entre tus brazos y sentir tu mano sujetando la mía al cruzar la calle, siempre esperando el cambio de luz del semáforo, como me enseñaste.

Sé que no puedes quedarte mucho cuando vienes a verme. Tu casa está muy lejos y solo tenemos unas pocas horas juntos. Pero no te preocupes, Papá, porque cada minuto contigo lo disfruto al máximo. Jugamos, corremos, nos reímos… Son las horas más felices de mi día, y por nada del mundo las cambiaría. Sé que tú también las disfrutas; lo noto en tu voz, en tu risa… Es nuestro momento, solo de padre e hijo.

Pero el tiempo se agota, ¿verdad? Tienes que irte, y a los dos nos entristece saberlo.

¿Te conté que estoy construyendo una máquina del tiempo? Me faltan algunas piezas para terminarla, pero cuando esté lista podremos usarla para estar juntos más tiempo. También vi en YouTube cómo hacer un portal temporal. Si la máquina no funciona, haré el portal. Sí, creo que ya te había contado eso.

Ahora mismo estoy en casa de mamá, escribiéndote. Ella dice que debería llamarte, y lo intenté, pero estás muy ocupado en el trabajo para contestar. Por eso decidí escribirte, así podrás leerlo con calma.

Este fin de semana te espero, Papá. Me invitaron al cumpleaños de Sebastián, pero les dije que no podía ir porque vienes a verme. Solo… por favor, no faltes. La semana pasada me puse triste cuando no llegaste. Mamá se enojó mucho, y luego llamaste para explicarme por qué no pudiste venir.

Te amo, Papá. Te extraño todos los días. Escuchar tu voz por el celular me alegra, pero tenerte aquí cada fin de semana me hace el niño más feliz del mundo.


Ficción - Realidad.


Mike.

La lucha del corazón

Tu mirada describe tantas sensaciones en mi cuerpo, que hacerme el fuerte ya no funciona.

Te muerdes los labios, me sonríes y vuelves a mirarme. Te digo que "¡no!", pero mi cuerpo te grita "¡si!"

Me susurras al oído, siento tu aroma y mi cuerpo se estremece.

—Te amo—Susurras.

"Sí, te escucho", susurro. "Por favor, repite esa palabra." 

Me quedé en silencio, pero mi corazón es el que te grita: "¡Te Amo!". Si, yo también te Amo.

Pero resisto; No, ¡ya no quiero resistirme más! Mi cuerpo te quiere conmigo.